• 11-04-2018

Incendio en el tren

Humo, fuego y evacuación en las vías.

El reloj marcaba las 23.14. Betty se acababa de acostar, cuando un ruido la sobresaltó. Al sonido no lo hizo más fuerte la tranquilidad de la noche, sino la explosión que lo acompañó.

“¿Qué fue eso?”, pensó. De inmediato, la llamaron para avisarle que estaban evacuando el lugar. Agarró su cartera y se dirigió hasta la escuela más cercana.

Dos trenes de carga habían chocado y descarrilado en Kentucky, Estados Unidos. Una de las formaciones se detuvo de repente, haciendo que la de atrás la impactara violentamente.

Este accidente desembocó en un incendio cuyo origen fue una sustancia que no pudo ser especificada por los bomberos.

La Cruz Roja se acercó al lugar con alimentos y los residentes, tras ser evacuados en refugios por precaución, volvieron a sus casas. El incidente dejó un saldo de cuatro heridos.

Desde su casa, Betty no había visto el humo que cada vez más denso le impedía respirar con normalidad a los cientos de pasajeros y trabajadores que estaban dentro de los vagones.

El destino de su viaje cambió por completo, del mismo modo que lo puede hacer la vida de una persona que ante la presencia del fuego no sabe cómo actuar o no tiene elementos para protegerse.

¿Betty hubiera sabido qué hacer si estaba adentro de algunos de esos trenes? ¿El mismo contaba con los elementos contra incendio necesarios y con personal capacitado para ponerlos en funcionamiento?

¿Conocería qué actitud tomar frente a una situación de riesgo y cómo actuar para evacuar la formación de manera rápida pero sin entrar en pánico?

Todos deberíamos hacernos esas mismas preguntas y prestar especial atención a nuestras respuestas, para luego capacitarnos sobre un tema tan importante como la prevención.


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