Los rociadores automáticos son instalaciones fijas contra incendios muy utilizadas.
Los rociadores automáticos cumplen con tres características principales:
Los dispositivos como los rociadores automáticos poseen una secuencia de funcionamiento. El detector se activa ante la presencia de calor en el ambiente, descargando agua de inmediato sobre el lugar.
Los rociadores automáticos integran el conjunto de elementos que se denomina sistema fijo contra incendio.
La vida útil de las instalaciones fijas contra incendio depende en gran medida de los rociadores instalados en la superficie protegida. Es recomendable mantener los dispositivos en buen estado, alejados de acciones corrosivas causadas por efectos climáticos, que puedan afectar su uso y funcionamiento.
Los sistemas de rociadores automáticos también pueden verse afectados por golpes, manchas de pintura y otros efectos que pueden causar la falta de activación inmediata en el momento del comienzo de un incendio.
Maxiseguridad cuenta con un equipo técnico especializado que realiza el mantenimiento de rociadores automáticos y todos los elementos que componen el sistema de protección contra incendios.